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7 Dones (Mito gatuno)

7 Dones

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 Eran 7  las virtudes  que regaló la Diosa Bast  a los Miw *como los  egipcios llamaban a los gatos, estos regalos fueron dados  por tomar la decisión de  quedarse entre los humanos.

Primera- visión nocturna  valiosa cualidad, nada se les escapa en las oscuras noches, caminando en los oscuros senderos del alma como si fuera un claro amanecer.

Segunda-  su  belleza al caminar; cuidadosa, elegante, tomada de los pasos de los mismos dioses y terminadas en  garras temerarias.

Tercera-  suavidad de su piel, los cabellos de la misma Bast fueron imitados y es por eso el placer que se siente, es como acariciar una nube celestial.

Cuarta- su áspera lengua  rememorando las texturas de las arenas sagradas del desierto  que todo lo depura y lo arrastra.001.005

Quinta- sonido, su maullido declamador y ronroneo pacificador y sanador para demostrar sus sentimientos más profundos

Sexta- su agilidad al caer, siempre estarían protegidos por los dioses girando su cuerpo antes que toque la tierra, quedando parados y firmes como si nunca hubieran caído.

Séptima- 7 vidas las cuales podrán usar y agotando la última, humanos se volverán.

Es por eso que cualquiera de nosotros en algún momento gatos debimos ser  y de la misma diosa Bast  nuestro premio supimos obtener.ilustracion6


* ( Llamado “Miw” que significa “ver”, haciendo  referencia a la creencia de que los gatos pueden ver el alma humana.)

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Leyenda sobre los gatos del cielo y del mar

aireEntre cuadros guardados, desgastados y olvidados encontré este escrito que daba explicación a varias de las actitudes gatunas, aunque es un poco cruel con mis admirados felinos no deja de ser una hermosa historia para compartir junto con esas viejas obras.


Leyenda Sobre los gatos

Cuenta una vieja leyenda que en épocas lejanas del viejo imperio los gatos eran dueños del cielo y el mar.

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Los cielos los temían, cruzaban las nubes como dioses supremos con sus amplias alas. Y los hombres admirados de su belleza y osadía los adoraban como también  rendían culto a su magnífica presencia.

El mar revelaba su espléndida destreza, nada se parecía a estos  gatos con su cuerpo cubierto de  pelos terminando  en una gran cola de pez.

Los gatos eran dueños de todo,  menos de la tierra, tampoco les importaba, estaban bien si n ella lejos de los molestos humanos.

Pero fue una noche de las que nunca se olvidan, una pequeña niña llego a ver un pequeño gato en una rama larga de un alto árbol, subió en silencio con la picardía e inocencia de todo niño, pero al acercarse, el gato voló y dejo abandonada a la pequeña, quien resbalando  gritaba pidiendo ayuda, un gato más viejo y engreído se mofó de ella,

 – ¿qué pasa pequeña personita, no tiene alas? pues no te elevaras, solo te caerás y caerás.

 Sola la dejaron cayendo al río ubicado bajo del alto árbol, y siguió suplicando la niña pero ahora en el mar, y aquí también  todo gato le fue indiferente, no les importaba ni gritos ni sollozos. Fue al fin que un noble y viejo perro que caminaba por las orillas se apiado de ella, nado y la rescato de su próxima agonía, lamiéndola para secar sus lágrimas de desesperanza.peli

Pero lo que nadie espero fue lo develado en ese instante, era la misma diosa de la noche que hecha niña fue a dar prueba a sus gatos predilectos,  furiosa reprendió e infirió la siguiente penitencia:

-Nunca más serán los cielos de ustedes, perderán sus alas y si en algún momento trataran de subir a un árbol con su recuerdo de volar o de cazar su alimento en el aire, sufrirán por no hacerlo y no podrán bajar por sus propios medios.

Nunca más serán los mares de ustedes, perderán sus amplias colas  y se aterraran al solo tocar el agua no podrán zambullirse  para saborear su alimento preferido.

De aquí en más la tierra será su único hogar y todo perro que lo vea recordará lo que me hicieron y los perseguirán en ese preciso instante.

Dejare reminiscencia en el hombre que tanto los adoraba para que les de hogar y comida si es necesario.10390901_778216575585862_2655032548568001778_n

Y es así que el gato esta entre nosotros, semidioses culpables que piden perdón por la noches a la diosa nocturna por haberla abandonado.

Fin


mar

Tal vez estén malditos o no, pero algo de dioses de cielo o de mar seguro tienen, se les nota al caminar en su apariencia, como si quedaran restos atrapados de divinidad.